Coalición de jornaleros en EU logra nuevas medidas contra el calor extremo
La Coalición de Trabajadores de Immokalee implementa reparto obligatorio de electrolitos y otras protecciones para jornaleros en 23 estados
La Coalición de Trabajadores de Immokalee (CIW) anunció la implementación de nuevas medidas para proteger a decenas de miles de jornaleros agrícolas en 23 estados de Estados Unidos frente a las altas temperaturas. A partir de agosto de 2026, los empleadores participantes en el programa Comida Justa deberán proporcionar bebidas con electrolitos durante todo el año, además de agua potable, sombra y descansos obligatorios para prevenir enfermedades relacionadas con el calor, que cada año causan la muerte de más de 500 trabajadores en el país.
Avances en la protección de jornaleros frente al calor
Durante 16 años, el programa Comida Justa ha promovido mejoras substanciales en las condiciones laborales de jornaleros mediante acuerdos entre trabajadores, productores agrícolas y grandes cadenas comerciales como Walmart y McDonald’s. La reciente incorporación del suministro obligatorio de electrolitos se suma a las medidas existentes para mitigar los riesgos de golpes de calor y otros padecimientos.
Según la CIW, “las investigaciones destacan que el reparto de electrolitos, junto con agua, sombra y descanso, es fundamental para evitar enfermedades relacionadas con el calor en trabajadores al aire libre”. Estas acciones forman parte de un conjunto de protocolos que incluyen capacitación en salud laboral para jornaleros, con el fin de reducir los daños asociados a la exposición prolongada a altas temperaturas.
Contexto legal y político
Este avance ocurre en un momento crítico, ya que el gobierno federal y varios estados impulsan iniciativas para limitar o eliminar las regulaciones mínimas que protegen a trabajadores expuestos al calor extremo. No existen normas federales obligatorias que regulen estas condiciones, y el actual gobierno ha modificado o frenado esfuerzos previos para implementar descansos obligatorios y acceso a agua potable.
Por ejemplo, estados como Texas han prohibido que autoridades locales aprueben medidas de protección contra el calor para empleados agrícolas y de otros sectores. Esta situación contrasta con las recomendaciones de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), que calcula más de 550 muertes anuales por causas relacionadas con el calor, además de miles de lesiones no reportadas. Investigaciones de la Universidad George Washington estiman que 28 mil trabajadores sufren daños cada año por esta causa.
Impacto del cambio climático y vulnerabilidad de jornaleros
El aumento sostenido de las temperaturas en Estados Unidos, consecuencia del calentamiento global, agrava la situación para los trabajadores de la agricultura y la construcción, grupos en los que predominan inmigrantes en condiciones de alta vulnerabilidad. Las organizaciones defensoras de derechos humanos y laborales han denunciado que estos sectores enfrentan además riesgos de abuso, explotación y temor a represalias, como la deportación, que limitan su capacidad para demandar mejores condiciones.
En este contexto, el fortalecimiento del programa Comida Justa cobra especial relevancia como modelo de protección y justicia laboral. Su enfoque colaborativo entre empleados, productores y grandes compradores representa un avance frente a la desregulación creciente en materia de salud ocupacional.
Para más información sobre el programa Comida Justa y sus acciones puede consultarse la página oficial del CIW.
El reto de proteger a trabajadores expuestos al calor extremo continúa siendo una prioridad ante el panorama de cambio climático y tensiones políticas en Estados Unidos. El impulso de programas como Comida Justa ofrece un ejemplo de cómo la cooperación entre distintos actores puede mejorar condiciones laborales y salvar vidas en el sector agrícola.
Fuente de la imagen: https://www.jornada.com.mx/2026/08/15/mundo/017n1mun?partner=rss


