Vivienda para el Bienestar convierte en patrimonio el esfuerzo de las familias con Claudia Sheinbaum y Américo Villarreal
Tamaulipas
Las primeras viviendas entregadas en Reynosa y Matamoros reflejan una política que busca ampliar el acceso a un hogar digno, atender créditos impagables y generar mayor certeza patrimonial para las familias.
De colocar la primera piedra a entregar las llaves de un hogar propio. Vivienda para el Bienestar comienza a transformar en patrimonio el esfuerzo de familias tamaulipecas con las primeras entregas realizadas en Reynosa y Matamoros, como parte de la estrategia que impulsan la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador Américo Villarreal Anaya para ampliar el acceso a una vivienda digna.
El programa nacional contempla la construcción de 1.8 millones de viviendas durante el sexenio, priorizando a personas con ingresos menores a dos salarios mínimos y a quienes enfrentan mayores dificultades para acceder a los esquemas tradicionales. La estrategia involucra al Infonavit, FOVISSSTE y Conavi para atender tanto a derechohabientes como a familias sin seguridad social, además de incorporar créditos para mejoramiento, entrega de escrituras y soluciones para financiamientos que se volvieron impagables.
En Matamoros, las primeras casas fueron entregadas apenas cuatro meses después de la colocación de la primera piedra. Américo Villarreal destacó que convertir el proyecto en una realidad fue posible mediante la coordinación del Gobierno de México, el Gobierno de Tamaulipas y el municipio. Más allá de la construcción, el objetivo es que cada desarrollo cuente con servicios y condiciones adecuadas para que recibir una vivienda signifique también seguridad, estabilidad y mejores oportunidades para las familias.
La política habitacional encabezada por Claudia Sheinbaum, con el acompañamiento en Tamaulipas del gobierno de Américo Villarreal, busca además hacer justicia a trabajadores que durante años enfrentaron créditos cuyo saldo continuaba creciendo pese a sus pagos. Reestructuraciones, descuentos, congelamiento de mensualidades y finiquitos complementan una estrategia que coloca el patrimonio familiar en el centro. En Tamaulipas, las primeras llaves ya están en manos de sus beneficiarios y representan el paso de una promesa a una nueva realidad: un hogar propio desde el cual construir el futuro.



