Tamaulipas
El proyecto contempla una estructura de hasta 30 metros de altura, vialidades de enlace, tramos compartidos con el Metrobús y soluciones de ingeniería diseñadas para agilizar el tránsito en uno de los corredores más importantes del sur de Tamaulipas.
El proyecto del viaducto elevado Tampico-Altamira avanza hacia su etapa de construcción con un diseño que busca resolver la saturación vial en uno de los corredores con mayor flujo vehicular del estado. La obra, que requerirá una inversión cercana a los 7 mil millones de pesos, solo espera la autorización final para iniciar trabajos.
De acuerdo con la presentación técnica del proyecto, la infraestructura incorporará elementos poco comunes en este tipo de obras, como vialidades de enlace conocidas como “trenzas” o “gasas”, además de carriles con contraflujos controlados y un tramo donde el viaducto coexistirá con el sistema Metrobús, permitiendo mejorar la conectividad entre Tampico, Ciudad Madero y Altamira.
El diseño también contempla piezas prefabricadas de gran tamaño para acelerar la construcción y reducir afectaciones al tránsito. En el paso superior conocido como El Barquito se instalarán alrededor de 300 minipilotes para reforzar la estructura sin interrumpir la circulación en la zona.
Autoridades estatales señalaron que el viaducto representa una de las principales apuestas de infraestructura para el sur de Tamaulipas, al mejorar la movilidad de trabajadores, transportistas y visitantes, además de fortalecer la competitividad logística y el desarrollo económico de la región.


