Nuevo Laredo y Tampico recuperan confianza ciudadana bajo la estrategia de seguridad de Américo Villarreal
Tamaulipas
La ENSU de junio de 2026 ubicó a ambas ciudades entre las zonas urbanas con menor percepción de inseguridad del país; Nuevo Laredo registró 26.5% y Tampico 28.4%, frente al promedio nacional de 59.8%.
Nuevo Laredo y Tampico registran niveles de percepción de inseguridad considerablemente menores al promedio nacional, una señal favorable para la recuperación de la confianza ciudadana en Tamaulipas. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) de junio de 2026, mientras 59.8% de la población adulta del país consideró inseguro vivir en su ciudad, el indicador fue de 26.5% en Nuevo Laredo y 28.4% en Tampico, bajo el contexto de la estrategia de seguridad encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya.
El cambio es especialmente visible en Nuevo Laredo, donde la percepción de inseguridad pasó de 34.8% en marzo a 26.5% en junio, una disminución de 8.3 puntos porcentuales que resultó estadísticamente significativa. Con ello, la ciudad se ubicó 33.3 puntos por debajo del promedio nacional y registró la segunda mayor reducción trimestral del país. Tampico, por su parte, mantuvo un nivel de 28.4%, 31.4 puntos debajo de la media nacional, consolidándose también entre las diez zonas urbanas con menor percepción de inseguridad.
La evolución favorable también se observa en Ciudad Victoria, que redujo el indicador de 49.5% a 47.5% y permaneció por debajo del promedio del país. Los resultados no son uniformes en todo el territorio: Reynosa alcanzó 86.6%, por lo que continúa representando un desafío para la estrategia estatal. Además, la ENSU mide la percepción de las personas sobre la seguridad de su entorno y no directamente la incidencia delictiva, por lo que sus resultados permiten dimensionar específicamente la evolución de la confianza ciudadana.
La administración de Américo Villarreal ha basado su estrategia en la coordinación con la Federación, los municipios y las instituciones de seguridad, además del fortalecimiento de la Guardia Estatal, la incorporación de equipamiento, videovigilancia y una mayor presencia institucional. Los resultados de Nuevo Laredo y Tampico muestran que ciudades históricamente asociadas con una percepción negativa pueden modificar gradualmente esa imagen; el desafío es consolidar la confianza recuperada, mantener resultados visibles para la población y extender los avances a todas las regiones de Tamaulipas.



