Ampliar opciones para regularizar migrantes es urgente, advierte la OIM en México
Dana Graber, jefa de la OIM en México, destaca la necesidad de programas temporales para regularización migratoria
A dos semanas de concluir su misión en México después de casi seis años al frente de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en el país, Dana Graber Ladek subrayó la urgencia de ampliar las opciones para regularizar a las personas migrantes. Según la funcionaria, miles permanecen en un limbo legal, a pesar de vivir desde meses hasta años en México y querer integrarse y contribuir a la sociedad. Esta situación se agrava tras el cierre del programa CBP One en enero de 2025, que dejó varadas a 270 mil personas que esperaban asilo en Estados Unidos.
El limbo migratorio tras el cierre de CBP One
El programa CBP One permitía a migrantes solicitar asilo en Estados Unidos de manera digital, pero su cierre generó un gran número de personas en espera, muchas de las cuales quedaron en territorio mexicano sin una vía clara para regularizar su situación. Graber explicó que aproximadamente el 65% de estas personas no desean regresar a sus países de origen debido a condiciones adversas como pobreza extrema, cambio climático y falta de acceso a servicios básicos.
“Esto representa una oportunidad para que los migrantes se incorporen a las comunidades locales, trabajen y contribuyan positivamente”, afirmó Graber, quien destacó el interés del sector privado en contratar a esta población. Sin embargo, la realidad es que las opciones legales para regularizarse son limitadas: solicitar refugio, tener hijos nacidos en México o ser víctima de algún delito.
Propuestas para una regularización temporal y seguimiento a deportados
La jefa de misión de la OIM propuso la creación de un programa temporal de regularización para personas que llevan años en México, con el fin de evitar que la ausencia de opciones se convierta en un factor de atracción. Además, sugirió implementar un proyecto piloto que vincule la regularización con ofertas laborales, en coordinación con autoridades municipales, estatales y federales.
Otro reto importante es el seguimiento a los mexicanos deportados de Estados Unidos. Aunque el programa “México te Abraza” ha sido eficaz en la atención inicial, Graber advirtió que una vez que los deportados regresan a sus comunidades, se vuelven “invisibles” para las autoridades, pese a ser una población vulnerable, especialmente aquellos que vivieron más de una década en Estados Unidos.
Contexto y desafíos futuros
Durante su gestión, Dana Graber enfrentó años de retos migratorios sin precedentes, desde la pandemia de COVID-19 hasta el aumento récord de flujos migratorios que en 2024 superaron el millón de personas intentando cruzar a Estados Unidos. Además, el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses ha marcado significativamente el panorama actual.
A pesar de los recortes presupuestales que han afectado a diversas agencias de la ONU, la OIM continúa operando en México con creatividad para apoyar a migrantes y refugiados, aunque reconoce que la presencia en el terreno es menor a la deseada.
El contexto migratorio en México sigue siendo complejo y cambiante, por lo que la coordinación entre gobierno, organismos internacionales y sector privado resulta esencial para atender las necesidades de esta población vulnerable.
Para conocer más sobre políticas migratorias y derechos humanos, puede consultarse la página oficial del Gobierno de México.
La situación de migrantes en México refleja un fenómeno global que exige respuestas integrales y humanitarias, respetando los derechos fundamentales y promoviendo la inclusión social.
Fuente de la imagen: https://www.jornada.com.mx/2026/06/15/politica/012n1pol?partner=rss


