Panamá reactiva cárcel en isla protegida tras histórica fuga de presos
Autoridades trasladan a 29 reos de alta peligrosidad a la Isla Coiba para reforzar el control penitenciario
El gobierno de Panamá reactivó un centro penitenciario en la Isla Coiba, ubicada en el Pacífico y dentro de un parque nacional protegido, para trasladar a 29 reos de alta peligrosidad como parte de un plan para fortalecer el control sobre cabecillas de estructuras criminales. Esta medida se tomó tras la fuga histórica de 195 presos el pasado 1 de junio en una cárcel cercana a la capital, generando controversia por el impacto ambiental y legal que implica reabrir un centro en una zona declarada Patrimonio de la Humanidad.
Reactivación de la cárcel en Isla Coiba
La cárcel en Isla Coiba, que fue desalojada y cerrada oficialmente en 2004, recibe nuevamente a 29 privados de libertad considerados de alta peligrosidad. Estos reclusos fueron trasladados de forma escalonada a la estación del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) en la isla, según informó la Presidencia de Panamá.
El gobierno aseguró que el complejo cuenta con fuerzas altamente capacitadas en combate al narcotráfico y tecnología de última generación para neutralizar actividades ilícitas. Además, afirmó que esta acción busca reducir la capacidad de incidencia y articulación delictiva de los cabecillas criminales.
“29 privados de libertad de alta peligrosidad fueron trasladados a la isla de Coiba bajo estrictas medidas de seguridad, como parte de las acciones para fortalecer el control penitenciario y combatir el crimen organizado”, destacó la Presidencia en sus redes sociales.
Controversia ambiental y rechazo institucional
La Isla Coiba es la isla más grande de Panamá, con aproximadamente 500 kilómetros cuadrados, y forma parte del Parque Nacional Coiba, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005. Por ello, la reactivación de la cárcel ha generado rechazo, especialmente por parte del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente), que emitió un comunicado el 15 de junio donde advierte que convertir la isla en un centro penitenciario permanente no es viable por razones legales, ambientales y patrimoniales.
Sin embargo, el Ministerio aclaró que el traslado de los reos se realizó sin ninguna construcción nueva ni reformas que afecten el área protegida, pues los reclusos se alojan en instalaciones ya existentes de la estación aeronaval.
“No se ha realizado la construcción de edificación nueva alguna; ni se han realizado reformas que impacten el área protegida; y ninguna actividad se realiza o realizará fuera del edificio ocupado por la Aeronaval”, señaló MiAmbiente, que anunció inspecciones periódicas para proteger el parque.
El abogado y diputado independiente Ernesto Cedeño criticó la reapertura temporal del centro penitenciario, calificándola como una respuesta a la “inoperancia” en la administración penitenciaria y la falta de cambios en la dirección del sistema.
Continúa la búsqueda de reos fugados
Mientras tanto, las autoridades panameñas mantienen la búsqueda de aproximadamente 20 de los 195 reos que huyeron de la prisión La Joyita el 1 de junio. La mayoría de los evadidos son considerados de alta peligrosidad, incluyendo procesados por homicidio y narcotráfico.
El Ministerio Público informó que más de 150 reos recapturados ya enfrentan imputaciones por la fuga y que se han impuesto penas que van desde cuatro hasta 44 meses de cárcel.
Para más información sobre la protección ambiental en Panamá, puedes consultar el sitio oficial del Ministerio de Ambiente de Panamá.
La decisión de reabrir una cárcel en un área natural protegida refleja la complejidad de enfrentar la inseguridad y el crimen organizado en Panamá, equilibrando la necesidad de control penitenciario con la conservación ambiental y el respeto a las normativas nacionales e internacionales.
Fuente de la imagen: https://lopezdoriga.com/internacional/panama-reactiva-carcel-en-isla-protegida-tras-historica-fuga-de-presos/


